Ha tenido que pasar una semana para poder empezar a compartir algunos fragmentos de la presentación del libro. Podría decir que ha sido debido a muchos motivos, como la acumulación de trabajo, pero creo que ha sido mayormente porque he tenido un gran “resacón literario” que aún me cuesta asimilar. Primero, porque fue algo muy importante. Segundo, porque estaba rodeada de mucha gente bonita: familiares, amigos y algún vecino desconocido que lucharon contra la lluvia y el tráfico para poder arroparme. Tercero porque no fue perfecto pero sí genuino… acabé llorando cuando recité alguno de los versos, y no fue por los nervios. Es que aún, después de haberlo escrito y revisado una y otra vez, al final hay palabras que siempre tocan y me tocarán. Por suerte contaba con pañuelos de papel a mano. He llegado a la conclusión de que al final me conocerán como la “Bustamante” de la literatura, por eso de ser de lágrima fácil.






Bromas aparte, esta presentación da inicio a la temporada de presentaciones y eventos. Espero poder asistir a más charlas sobre el tema y pasar por alguna que otra librería a la que le debo una visita. Sobre todo espero veros, porque otra cosa que ha hecho que tenga ese resacón son vuestras palabras sobre mi historia; me habéis contado cómo os ha hecho sentir, también que a la mayoría os ha hecho llorar y a veces os ha puesto el vello de punta por recordar experiencias propias. Eso es una cosa con la que no contaba en un principio, el poder de las palabras que siempre he sentido desde el punto de vista del lector, pero no contaba con la sensación que se tiene desde este otro lado.
Lo dicho, espero poco a poco ir compartiendo esos fragmentos de la presentación, en redes sociales y en esta web.
Gracias de nuevo. Gracias a todos.
Os dejo con uno de los poemas que más me gustan: “Mi pequeña musa”, que muestra cómo a veces la vida te sorprende y te da el impulso creador que necesitabas para realizar algo, como es este poemario.
